martes, 15 de enero de 2013

El último taller en San Juan Del Cesar

En octubre volvimos a la Guajira, exactamente a San Juan Del Cesar, para realizar el tercer taller del Concurso Nacional de Cuento para docentes y estudiantes.

Desde Barranquilla hay que recorrer cinco horas y media en bus para llegar a San Juan. Usualmente sólo una empresa en el terminal de transporte realiza este viaje y sale a las doce del mediodía para llegar luego de pasar por un buen número de poblaciones. Por esto es necesario viajar con un día de anticipación y equiparse con una buena merienda, un libro y una cámara, porque la carretera es un banco de imágenes.




Esta vez el viaje se demoró más de lo estimado y llegué a San Juan una hora más tarde. Ya sabía donde alojarme y me estaba esperando una moto taxi para llevarme al hotel. Desde el mes anterior estaba pensando que lo primero que haría al llegar, sería comerme una arepa rellena de esas que venden a la vuelta del hotel. Claro, que no me pasaría lo de antes, que la pedí con el relleno por aparte porque al morderla todo los ingredientes salen disparados al mismo tiempo. Ese es el chiste, que maíz, salchicha, queso, salsas y demás, se desparramen sin remedio. Así que quedé feliz porque efectivamente eso ocurrió y terminé con las manos untadas de salsa como lo había pronosticado.

En San Juan pasa algo particular, el cielo es muy azul y en las noches se pueden ver las estrellas como si estuvieran pintadas en un gran lienzo azul turquí. En septiembre, cuando estaba esperando para ordenar la cena en un restaurante, el fluido eléctrico falló y los pocos clientes que estábamos allí tuvimos que sentarnos en la terraza en medio de la oscuridad. La terraza está justo al frente de la plaza y a un lado de ella se levanta la iglesia. El cielo estaba lleno de estrellas que parecían salir de la cúpula de la iglesia para encontrarse al otro extremo con la luna que se escondía tímida detrás de una nube. Una luna blanca y delgada, que parecía ser difuminada por una mano invisible que la desapareció de ese lienzo caprichoso que es el cielo a veces. No comí, pero ver eso era combustible suficiente para quedarse un buen rato allí, sólo mirando el firmamento. Al final mi estómago reclamó el olvido y regresé al hotel, a las arepas famosas del párrafo anterior.


La iglesia donde nacen las estrellas.



La luna o lo que alcancé a capturar de ella.


La noche siempre tiene su encanto. Lo transforma todo y nada es lo que parece. Un gato caminando bajo la lluvia de la madrugada, una calle solitaria que recibe sin clemencia a las gotas y un lugar en el que descanso mientras llega el sol para iniciar la última jornada de talleres en la Guajira.



                                        La misma calle en la madrugada y luego al día siguiente.



Así es la Guajira y esto nos dejan los talleres del CNC. Muchos aprendizajes, nuevos amigos y ganas de volver para seguir hablando de esas historias que se tejen a diario en la autopista de la imaginación.

¿Por qué siempre te llevan a todo?

A Lina Marcela Márquez sus compañeras de clase siempre le preguntan por qué la llevan a todas las actividades. Lina me dice que cuando la profesora le hace preguntas sobre libros que han leído, ella las contestas todas. Tal vez por eso y porque escribe muy rápido, como dicen sus compañeras de clase, a ella la llevan a todo. Esta vez ese "todo" son los talleres para estudiantes del Concurso Nacional de Cuento.


Lina Marcela Marquéz

Lina llegó muy temprano a la cita con el concurso y mientras los demás chicos llenaban el Aula Virtual de la I.E.D. 20 de Julio, conversamos sobre su Candado Corazón, como le llamé al collar que traía puesto. 

Ahorró durante una semana y con trescientos pesos pudo adquirirlo afuera del colegio, con los vendedores que se estacionan allí cerca de la salida del mismo. 

¿Y por qué comprar un corazón que está encerrado? Le pregunté a Lina que tiene diez años y muchas ganas de empezar con el taller. Lo compré porque me gustó. Lo vi y me gustó, contestó ella, con una sonrisa tierna que iluminaba su rostro.


Sergio Andrés

Cerca de nosotras estaba Sergio Andrés, a quien le gusta escribir : cuentos de destrucción, de guerra en los que pelean soldados con los malos, porque los soldados siempre son buenos. Un soldado malo es un espía que se pasa al otro bando.

Con catorce años, Sergio nos contaba que tiene un pocotón de cuentos, un montón de historias para participar en el concurso y por eso estaba en el taller, para aprender más sobre los cuentos.

Con Lina, Sergio y el resto de chicos, trabajamos en dos temas : No todos los libros son para estudiar y leo y escribo cuentos. 




Para hablar de libros diferentes, les preguntamos primero a los chicos que les gusta leer, si les gusta leer en línea, qué tipo de textos prefieren, qué importancia tiene para ellos leer y escribir, con qué frecuencia lo hacen y sus expectativas con respecto a este taller del CNC.

Luego nos sumergimos en el cuento Página asesina de Julio Cortázar para descubrir un libro que seguro no nos servirá para estudiar, pero si desencadenará un final inesperado para quien lo tenga en sus manos. 

Siguiendo el modelo de Cortázar, los chicos crearon libros como estos :


     El libro de la muerte
     Autor: Elizabeth Michell Pabón Pérez

Un día, una mujer llamada Katerine abrió un libro y en él decía: “El que lea este libro se morirá a medianoche”. La mujer no pensó que era verdad y lo leyó. Al llegar la medianoche Katerine terminó de leer el libro y murió de repente. 


     El libro de los recuerdos
     Autor: Andrey Blanco Peña

Al norte de la ciudad de Medellín, en la biblioteca, hay un libro que cuando vas por la mitad de un cuento, te devuelve al pasado y comienzas a recordar todo lo que hiciste en el pasado.


Con los chicos también leímos Avioncitos de papel de Jairo Aníbal Niño y jugamos a cambiar elementos del mismo para crear nuevas historias, dentro del segundo tema  Leo y escribo cuentos.

Estos son algunas historias creadas por los niños: 

 Autores: Leydy Romero, Miguel Mendoza, Alvaro Tapia, Kiana Padilla

Cuando yo era pequeño conocí a una niña con unos grandes ojos negros. Íbamos juntos a clases y ella siempre me miraba, pero yo no le prestaba atención.
Un día llegué al parque y encontré unas flores de papel. Todos los días encontraba flores ahí, hasta que le pregunté a la niña: ¿por qué me dejas flores de papel en el parque?  Porque me gustas, dijo ella. Pero tú a mí no me gustas, ¡deja de molestarme!


Barquitos de papel
Autores: Elizabeth Pabón, Sergio Estrada, Lina Jiménez, Yeines Fonseca

Una vez en el Parque Tayrona se encontraron dos niños que se tenían mucho odio. La niña se llamaba Lina y no le dio importancia al niño. Se puso a mirar los peces y de repente el niño la empujó. Ella cayó al agua y se estaba ahogando. Logró salir y con mucha rabia se acercó al papá del niño y le dio las quejas. El papá del niño no le prestó atención. Entonces, el niño para burlarse de ella regó por la playa un montón de barquitos de papel y ella no se explicaba el por qué. Así termina esta historia.

 Con este segundo taller avanza el CNC en las regiones. Y con la sonrisa de esta niña nos despedimos hasta el mes de octubre, cuando nos encontraremos con más estudiantes para engancharnos en la lectura y la escritura. 



      


Por segunda vez en Santa Marta

El Concurso Nacional de Cuento llegó por segunda vez a Santa Marta en el mes de septiembre. Esta vez los talleres con docentes y estudiantes se realizaron en la I.E.D. 20 de Julio.

Con los docentes trabajamos en temas como : 
  • Lectura y escritura para participación y transformación social.
  •   El docente como mediador de lectura y escritura.
  •   Uso de la Colección Semilla del PNLE.

      




También navegamos por la web del Concurso Nacional de Cuento, en donde se encuentran muchos recursos útiles para complementar  el trabajo que se viene realizando en los talleres.




Con los profes trabajamos en varios textos que les permitieron abordar el tema de "La lectura y escritura para participación y transformación social", entre ellos : El viejo manuscrito de Kafka, "El juez sin rostro" de José Alexander Rodríguez y "El peladito que perdió su casa" de Christian González. Los dos últimos incluidos en los libros de Colombia Cuenta, de los años 2010 y 2011, respectivamente.

A partir del análisis de estos textos y de la temática que abordan realizamos varios ejercicios de escritura creativa, entre los que se contemplaban para el cuento de Kafka, resolver el conflicto que allí se plantea. 

      Algunos resultados de este ejercicio lo veremos a continuación:
      

            La revolución
            Autor : Elsa María Perea 


            

Cansados de toda esta situación decidimos actuar. Tal vez no estamos a la altura de esta tarea, pero es peor el silencio y la indiferencia que prolongar el infierno que estamos viviendo.
Reunidos en mi taller, artesanos y comerciantes, decidimos robar las armas y municiones de los soldados que cobarde y cómodamente se esconden en el palacio.
El cocinero del emperador nos ha dado una copia de la llave del palacio y hoy es el gran día, comienza nuestra revolución. El camino de las armas no era el que deseábamos tomar, pero los nómadas no entienden otro lenguaje.
La lucha comienza y es sangrienta, pero los superamos en cantidad, ya que cada artesano y comerciante ha vinculado a la revolución a todos los miembros de su familia.
La plaza hoy se tiñó de rojo. El rojo de la sangre de aquellos que nos atemorizaban, pero también el rojo de nuestras sonrisas que se dibuja en nuestros rostros, al ver que no queda en pie ninguno de nuestros adversarios.
       


           Autor: Carlos Mario Molina Villafañe

Cansados de tanto terror, el pueblo acude a la antigua pitonisa, desterrada por sus escándalos y malas actitudes que siempre presentó ante el palacio. Se decide utilizar un bebedizo preparado por ella misma, para debilitar la actitud indeseable y bárbara de aquellos nómadas.
Fiel  su trabajo, el carnicero expone la presa bañada en el bebedizo de la pitonisa. Poco a poco el ánimo barbárico de aquellos indeseables va mermando con el transcurrir de los días. Desde el palacio se siente venir el ambiente de seguridad, los soldados dejan sus rejas y se muestran más tranquilos frente al pueblo. Se decide trabajar un lenguaje para los que eran bárbaros. Pero todavía nadie se arriesga a participar en esto, pues se teme que en cualquier momento aquellos pierdan su tranquilidad.

*

El docente como mediador de lectura y escritura



El segundo tema hace referencia al papel del docente como mediador de los procesos de lectura y escritura. Para los docentes la situación ha cambiado y ahora además los chicos leen en línea. Consultan las tareas en buscadores como Google y recurren a copiar y pegar para dar respuesta a interrogantes que se plantean en el aula de clases. Que lean a través de este medio no es el problema, sino que al hacerlo no analicen los textos y lleguen a conclusiones propias a partir de ellos. 



A la pregunta : ¿cómo se promociona la lectura?, David Elíecer Marín de Palmira, Valle, docente de antropología y autor del cuento Aún brillaban las estrellas, del libro Colombia Cuenta 2011, contesta en el artículo ¿La literatura se puede enseñar?

"Yo creo que hay que presentar la lectura como lo que en mi opinión es: una forma de pasar el tiempo. Que eso sirva para algo o no sirva para nada, ya es otra discusión. A nadie se le puede obligar a leer. La lectura como obligación es la mejor manera de desestimularla. Es necesario decirle a alguien que la lectura es una oportunidad que uno se da en la vida."
¿A que clase de oportunidad se refiere?, "Una oportunidad de relacionarse con el mundo, con la vida y con el ser humano en general. La lectura es la oportunidad de reconocernos en las experiencias de los otros. Es la posibilidad de conocer otras personas, otros lugares, otras maneras de vivir con las que, sin embargo, podemos sentirnos identificados. La literatura, y la lectura en general, son un buen sustituto de los viajes. Para quien quiera conocer el mundo, recomiendo leer." 

Actuar como promotores de estos procesos, implica involucrarse profundamente en ellos y descubrir en nuestra propia experiencia, esos elementos que nos atraen de la lectura y la escritura, para potenciarlos en los estudiantes. Ese es el primer paso. El segundo será proponer textos que les resulten interesantes, preguntarles que les gusta leer y por qué. Utilizar las herramientas que están a nuestro alcance, entre ellas la Colección Semilla, que es un conjunto de textos desarrollados para este fin. 
Lograr que el aula sea un espacio participativo en el que leer y escribir se conviertan en el pasaporte de ese viaje del que nos habla David Marín, es la mejor forma de llegar a los estudiantes.


lunes, 14 de enero de 2013

Hay que inventar algo nuevo

Durante el segundo taller con estudiantes en la Guajira, me encontré a Yesid Oñate. El dice que "hay que inventar algo nuevo". Esa posibilidad nos la dan los cuentos. En la autopista de la imaginación todo es posible y "hay que tener creatividad", como nos dijo Nicoll Mendoza para sorprender al lector.

A ellos los sorprendió Cortázar con su cuento Página asesina. La historia de un libro extraño que puede causar la muerte de quien encuentre una página en blanco, perdida en algún lugar del volumen, justo a las tres de la tarde. El lector debe cuidarse de este libro si está en algún pueblo de Escocia, ya que puede encontrarlo allí y tener ese trágico final que nos ofrece Cortázar. 

¿Sería posible crear un libro tan extraño como este?  Veamos algunos libros creados por los chicos : 


      Belleza embotellada
Autores : Yesid Oñate, Yuliana Daza, Liliana Romero, Orlando Mendoza, Nicoll Mendoza


En las cristalinas aguas del mar, los marineros contaban que una botella se escondía en las olas mojadas. La botella estaba llena de oro y al vaciarla surgía un mensaje, que hacía que el mar se tragara al que lo descifrara.


El libro mágico
Autores: Yisela Mena, Marcellys  Brito, Emilce Hostia 


En Australia hay una ciudad que cuenta con cinco librerías que se diferencian por símbolos. La primera tiene una luna. La segunda tiene un águila. La tercera una estrella. La cuarta y la quinta tienen una hermosa doncella. 
En la cuarta librería hay un libro que cada vez que lo lees, puedes sentir que vives todo lo que allí se narra; pero hay algo especial en una de las páginas y es la más tenebrosa de todas. En ella hay un lago donde habitan muchas serpientes que lanzan maldiciones y todo lo que dice esa página se convierte en una realidad para el lector.


"No todos los libros son para estudiar", nos demostraron los chicos de ambos grupos con estos libros que crearon a partir del texto de Cortázar. Este era uno de los temas de la sesión. 
El segundo, "Leo y escribo cuentos", nos trajo a otro invitado: Jairo Aníbal Niño. Con él y sus "Avioncitos de papel", descubrimos que es posible crear nuevas versiones de una historia cambiando en ella algunos elementos. Obtuvimos entonces, textos como estos: 

Estrellitas de papel
Autores: Linda Arregocés, Angie Gómez, Nayelis Mendoza

Cuando yo era pequeño, conocí a una niña con ojos miel. Todas las tardes yo iba al parque y me encontraba con ella, pero a mi no me daba gusto verla, ni siquiera un poquito, pues su presencia me fastidiaba.
Siempre que yo iba, me sentaba en una única banca y cierto día me encontré una estrellita al lado mío, pero no sabía quién me la había dejado ahí.
Al otro día llegué más temprano a l parque y vi que ella, la niña que me caía mal, era la que me dejaba las estrellas en la banca, y qué inconformidad y rabia me dio, pues yo había llegado con otra niña que me gustaba y ella se enfadó al ver que la otra niña me estaba dejando estrellitas de papel, así que decidí no volver al parque.
Otro día, cuando fui a misa, no me esperaba encontrarme ahí, con la niña que no me caía bien. Ella se quedó mirándome hasta que se me acercó y me dijo que yo le gustaba mucho y que me había dejado estrellitas porque yo era su universo. Con todo el dolor de mi alma le dije que no podía quererla porque a mí me gustaba otra persona. Ella se puso triste, pero al final comprendió y como por arte de magia, la rabia que había entre nosotros se desapareció y quedamos como muy buenos amigos.


Lasitos de papel
Autores : Ana Lesmes, Marciano Guerra, Yelena Daza

Cuando yo tenía trece años, conocí a un chico con unos lindos ojos azules. Desde el principio me cayó muy mal. Pasaba todos los días por mi casa y me miraba. Yo siempre lo ignoraba. Con el tiempo llegamos a odiarnos mucho.
Un día cuando volví de la escuela, él me había dejado un lasito de papel en la puerta de mi casa. Me pregunté: ¿por qué hace esto si nos odiamos?
El segundo día había dejado más lasitos de papel. Siempre me hacía la misma pregunta. ¿por qué lo hace?
¿Al tercer día? Al tercer día todo mi jardín estaba lleno de lasitos de papel.
¿Mi casa? Mi casa estaba llena de lasitos de papel.
Entonces, no tuve más remedio que buscarla y la hallé en un cementerio. Le dije : ¿por qué? ¿por qué me regalas tantos lasitos de papel, si nos odiamos?
Él me contestó: “del odio al amor sólo hay un paso.

Con textos como este y con la expectativa de volver a vernos en un tercer taller durante el mes de octubre, nos despedimos de los chicos de San Juan Del Cesar. También con la recomendación de Yesid, de etiquetarlo en el perfil de Facebook :  Escribiendo Colombia Cuenta, porque siempre "hay que inventar algo nuevo". 

Yesid Oñate y Nicolle Mendoza


El Concurso Nacional de Cuento llega a San Juan Del Cesar


Nuestra segunda visita a la Guajira nos llevó al municipio de San Juan Del Cesar. Allí nos encontramos con un grupo de 29 docentes, con los cuales tocamos temas como :
  • La lectura y la escritura para la participación y transformación social
  • El docente como mediador de lectura y escritura
  • Uso de la Colección Semilla del PNLE





En los talleres se busca que los docentes vivan la experiencia de la lectura y la escritura, a la vez que profundizan en temas que serán de gran utilidad para impulsar estos procesos en sus estudiantes.






Para hablar de transformación social recurrimos a El viejo manuscrito de Kafka. En este texto se plantea un conflicto desde el principio y este no se resuelve, sino que aumenta la angustia de los personajes con cada línea, dejándonos con la incertidumbre de lo que pasará. 

Un cuento que nos pone a pensar, a jugar con nuestra imaginación para encontrar alternativas al problema que nos plantea Kafka, quién recrea una situación tan vigente ahora como en su momento y ante la cual encontramos muchas similitudes con la realidad de nuestro país. 

Partiendo de esto recurrimos a los docentes para que resolvieran el conflicto que nos dejó Kafka y algunas de las propuestas fueron las siguientes :


    Autor: Luis Eduardo Gutiérrez

Realmente la situación se tornó irresistible, pero decidimos reunirnos clandestinamente por las noches aprovechando que los nómades se encontraban ebrios.
Paulatinamente nos fuimos armando, no sólo con herramientas, sino de valor, porque no podíamos dejarle este violento legado a nuestros hijos. Así que todos los habitantes nos fuimos lanza en ristre contra ellos. Al ver nuestro accionar, los soldados del emperador se nos unieron y entre todos pudimos vencer a los nómades y restaurar nuestro pueblo.
     


     Autor : Damaris Fragozo

Los artesanos y comerciantes se reunieron y decidieron traer otros bueyes vivos, para que los soldados nómades satisficieran su hambre desenfrenada y sus impulsos.
Al terminar esta tarea, los nómades quedaron exhaustos, momento que aprovechó el pueblo para armarse y expulsarlos de allí.
Tan pronto sucedió esto, se tomaron el palacio, doblegaron al emperador y a sus soldados. Escogieron a un nuevo emperador para gobernar la nación: aquel zapatero que había estado tan pendiente del pueblo.


Durante la sesión los docentes también preguntaron cómo es posible encontrar temas que sean atractivos para los estudiantes y logren atraparlos.
Si bien es cierto que a través de la lectura se descubren nuevos mundos, otras alternativas para interpretar todo lo que nos rodea y que se constituye en el combustible para crear, porque a través de ella accedemos a mucha información,  esta debe ser además un proceso divertido. 
En la medida que los estudiantes encuentren en los textos, elementos que les resulten interesantes, con lo cuales puedan identificarse y entender su realidad, acudirán también a la escritura para transformarla y plantear nuevos escenarios. 


Prueba de ello, son los libros de Colombia Cuenta, en los que personas de todas las edades han plasmado su forma de ver y percibir su entorno. Dos casos que empleamos para trabajar el tema del docente como " Mediador de lectura y escritura", son los cuentos : "El juez sin rostro" y "El peladito que perdió su casa". 
El cuento "El juez sin rostro" del libro Colombia Cuenta 2010, por ejemplo, nos demuestra la capacidad de recrear con palabras toda la intensidad de un juicio en el que el acusado se jacta de tener el control de todo y trata de intimidar al juez, que precisamente debe ocultar su rostro como lo sugiere el título del cuento, porque se enfrenta al peor de los criminales.
"Se sienta, observa la sala con un fugaz paso de sus ojos. La anunciada capucha blanca cubre su rostro. Sin duda tiene ímpetu, se tiene la confianza para juzgarme. Asegura que me conoce bien." De esta forma se expresa el criminal, quién a través de líneas como esta nos cuenta el desarrollo del juicio y de este enfrentamiento con la justicia, con el juez sin rostro.
José Rodríguez, su autor, se vale de su experiencia como médico para narrarnos con más detalle cómo estos personajes se van transformando y delatando sus emociones a través de sus miradas, sus movimientos de manos, la rigidez de su cuerpo, los cambios de voz y todas aquellas señales que el criminal logra percibir en el juez, a pesar que tiene su rostro cubierto. 



Lo mismo sucede con "El peladito que perdió su casa", la historia de Cristhian González, un niño de doce años que nos habla de un "peladito" que se enfrenta al trabajo infantil, al desplazamiento, la contaminación ambiental, la exposición a las drogas, el abandono de su padre y otras situaciones que hacen difícil su existencia, pero que no le impiden seguir soñando con la posibilidad de darle una casa a su madre para tener un verdadero hogar. 
Cristhian nos habla de lo que vemos a diario en nuestro país, de casos que se repiten continuamente y que reflejan los problemas que enfrenta la juventud actualmente. 
José nos habla de otra realidad, la de la justicia que se oculta detrás una capucha blanca. 
Persiste en estos textos, como en el de Kafka, ese conflicto no resuelto, que nos da la posibilidad de seguir pensando en soluciones más allá del final que nos plantean sus autores. Cuando un cuento nos deja una inquietud así, logra atraparnos, porque nos sumerge en un mar de pensamientos. La mente sigue trabajando, buscando un final que se acomode a lo que queremos, a nuestros propios anhelos, a nuestro deseo de ir más allá. Ese es la clave para lograr que la lectura sea divertida, que nos genere esa necesidad de seguir investigando, buscando autores que nos sorprendan continuamente.  Una vez enganchados será difícil soltarse, porque el siguiente paso es escribir para atrapar a otros con nuestras propias ideas.
Otra herramienta fundamental la constituye la Colección Semilla, que incluye una serie de textos enfocados a este propósito. La Colección Semilla según el Plan Nacional de Lectura : es parte integral del componente de materiales del PNLE  para garantizar acceso a materiales de calidad, en el entorno educativo, con el fin de mejorar ambientes de aprendizaje que permitan mejoramientos del comportamiento lector,  de la comprensión lectora y la producción textual. 
Con los talleres del CNC para docentes y estudiantes, la Colección Semilla y el apoyo del MEN, RCN y ASCUN, se espera entonces : generar espacios de intercambio en los cuales se dinamicen los procesos de lectura y escritura, se estimule la participación tanto de docentes como de estudiantes y se aprovechen todos estos recursos creados para este fin.