sábado, 22 de diciembre de 2012

¿Ya se acabó?

En agosto llegamos a Santa Marta para encontramos con dos grupos de chicos muy pilos que participaban constantemente durante las sesiones. Entre ellos recuerdo a Guilermo y a Yeimy, que siempre agitaba su manito para contestar las preguntas que les hice sobre el video de Mr. Morris y los fantásticos libros voladores.


Yeimy mientras veíamos el vídeo de Mr. Morris.

Con los chicos trabajamos en temas como : el CNC, ¿Por qué la lectura y la escritura transforman mi mundo? y el juego de las palabras y las imágenes. 




Para ello nos apoyamos además en la web del Concurso Nacional de Cuento RCN y MEN. En vídeos como: El increíble niño come libros. En lecturas como Una noche de verano de Bierce e imágenes del libro "Los misterios del señor Burdick" de Chris Van Allsburg. 






De esta primera sesión con estudiantes obtuvimos textos como este de Guillermo Rodríguez  :

El libro mágico y la planta milagrosa
Una noche, una niña llamada María estaba leyendo un libro sobre un mundo maravilloso con criaturas maravillosas y una planta mágica que curaba a las personas de cualquier cosa, si le quemabas una hoja. A María, que vivía en Bogotá, le gustaba mucho leer. Leyó el libro que encontró en su casa en un rincón muy empolvado. Tenía dentro una carta que decía: “si lo lees, se hará realidad”. Estaba firmado por un brujo que lo había escrito. A la niña no le importó y cuando se durmió, empezó a crecer la planta milagrosa y todo el libro se hizo realidad.

Por eso tengo presente a Guillermo, porque escribió muy rápido este texto y estaba muy interesado en saber todo acerca del CNC y cómo participar. 

Luis García, otro estudiante que nos acompañó durante este taller, se apoyó en la imagen de una roca que flotaba sobre un lago del libro"Los misterios del señor Burdick" de Chris Van Allsburg,  para escribir este texto : 


La roca del lago
La semana pasada mis hermanos Sergio y Sara fueron a la casa del lago, en un lugar muy frío.  Sergio me comentó que en la tarde le había pedido permiso a mi mamá para ir al lago, pero que se sentía muy aburrido con Sara.  Le pidió que jugaran a tirar rocas al lago y cuando estaban jugando a la piedra que más lejos llegara, de repente se le resbaló una piedra. Era una piedra encantadora, de un color fabuloso y su forma era muy estética, pero desafortunadamente se le cayó. De repente ocurrió algo inesperado, la piedra cayó al agua, pero estaba flotando. Sara se asombró y Sergio se sintió muy asustado. De repente mi mamá los llamó y ellos voltearon para mirar a mi mamá, al volver a mirar, la piedra había desaparecido. Eso fue algo que los dejó demasiado pensativos.

La imaginación de estos chicos es sorprendente y también su respuesta en estos talleres del CNC. Con ambos grupos la experiencia fue sensacional y dos horas les parecieron muy cortas para todas las cosas que querían contarnos acerca de los cuentos que han leído y escrito. ¿Ya se acabó? dijo Yeymy, que no dejó de participar ni un segundo de la actividad y se fue con la ilusión de volver a estar en una sesión para estudiantes del CNC. 

Yo me fui con ganas de volver a ver a los chicos, de caminar otra vez por la bahía de Santa Marta y ver morir al sol en la tarde mientras mis pies se perdían en la arena. 







En Santa Marta todo queda cerca

Los talleres del CNC llegaron también a Santa Marta para compartir con docentes y estudiantes durante cuatro encuentros, en los que leer y escribir se volvieron parte de este viaje que propone el Ministerio de Educación Nacional con el apoyo de RCN y ASCUN.

Con los docentes nos vimos durante los meses de agosto, septiembre y octubre, para trabajar varios temas de interés y replicar en el aula lo experimentado durante las sesiones del CNC.

Con los chicos nos vimos desde agosto hasta noviembre, en una serie de talleres en los que la imaginación fue la protagonista y la diversión parte fundamental de crear historias partiendo de nuestras inquietudes, deseos y anhelos.

Del primer encuentro que se realizó en la I.E.D. La Esperanza y a la que asistieron 41 docentes nos quedaron textos como este, que hizo parte de escribir una carta a partir un fragmento de Un poema en el bolsillo de Héctor Abad Faciolince : 


Medellín, 23 de agosto, 1987

Querida Margarita
Estos años compartidos a tu lado han sido maravillosos. Gocé junto a ti, momentos inolvidables. Cómo olvidar tu cara iluminada por el sol del atardecer en las playas de Santa Marta, cuando la brisa de manera fugaz chocaba contra tu cuerpo e iluminaba esos hermosos ojos azules que me cautivaron desde el primer momento que te vi.
Margarita, a pesar de los momentos vividos y lo difícil que es para mi renunciar a ti, debo alejarme porque este sentimiento de culpa no me dejará vivir tranquilo. No soporto ver a los ojos a mi hijo y al abrazarlo me parece que estoy siendo falso con él. Lo mismo siento por mi esposa, quien me ha entregado los mejores años de su vida.
Te escribo esta carta porque las veces que he intentado alejarme de ti, no he podido. Tus caricias y palabras tiernas no me lo permiten.
Te quiero y te recordaré siempre, pero mi familia es mi gran felicidad.
Adiós por siempre.



Con los profes trabajamos también en un cuento colectivo partiendo de la Carta al padre de Kafka. La experiencia se convirtió en un experimento interesante lleno de voces diversas que intervenían primero para atacar al padre. La descarga fue fuerte y luego de los reproches llegó el perdón de ese hijo que sentía un temor profundo hacia esa figura autoritaria y distante. 



Los ejercicios estaban enmarcados en temas como:  el CNC, la Colección Semilla y el docente como lector y escritor, y nos permitieron tener un primer acercamiento a los docentes de Santa Marta. 

"En Santa Marta todo queda cerca", me dijeron al llegar y así es. El  colegio estaba a unos diez minutos de mi hotel, ubicado en el centro de la ciudad y desde el cual se podía ver la bahía. 

Con la imagen del sol perdiéndose entre las palmeras y el mar, me fui a descansar para el encuentro con los chicos de Santa Marta al día siguiente, nuevamente en la I.E.D. La Esperanza.





















domingo, 16 de septiembre de 2012

¿Ya te decidiste a emprender tu propio viaje?


Algunas personas nunca enloquecen. Tendrán unas vidas realmente horribles.
Charles Bukoswki

Los viajes suponen una carga de temor, expectativa e incertidumbre. No sabemos lo que encontraremos y es posible que la vida nos enfrente a retos difíciles en el intento, pero no hacerlo implica renunciar a la posibilidad de crecer y encontrar en cada etapa, nuevas herramientas para seguir andando.


                                               


Dejarse atrapar por la lectura  y la escritura es una especie de locura, sin la cual tendríamos vidas horribles, como dice Bukoswki. Si leer nos permite traspasar fronteras y llegar a otros mundos sin movernos de la silla, escribir es la capacidad de creación constante.


                                              


Sin la escritura nuestro espíritu se queda atrapado, aislado de todo, sin la oportunidad de tocar a otros con nuestros pensamientos e inquietudes, con esa forma particular de ver el mundo.


                                 


Sin la lectura, la existencia sería realmente vacía. Los libros nos llenan de información, aventuras, sabores, aromas, formas, sentimientos y miles de emociones que nos llevan en un viaje infinito.


                                 


Con la escritura creativa se plantea la herramienta para llegar a plasmar esas inquietudes en el papel, es el vehículo para que las palabras salgan de nuestro interior en forma de textos que pretenden saciar esa necesidad de expresarnos, de contarle a otros lo que sentimos y pensamos.

Entonces, ¿ya te decidiste a emprender tu propio viaje? Si es así, puedes recurrir a Steinbeck, a Bukoswki, Cortázar, Poe, Hemingway, Bierce y muchos otros que nos proponen una aventura en cada historia. La decisión es tuya, los libros están ahí para dejarse tocar por ti.

No olvides que la otra parte del viaje la haces tú, todo el tiempo, con tu imaginación. Con la ficción y el deseo constante de transformar la realidad. Allí encuentras a la escritura creativa, la carretera para andar sin límites; para descubrirnos a nosotros mismos e invitar a otros a que participen también; porque la lectura y la escritura no son procesos solitarios como nos han enseñado, en compañía los viajes son más divertidos y siempre cada cual recordará el paisaje desde su propia ventana.


                               



martes, 11 de septiembre de 2012

A mí me dijeron que venía a escribir cuentos

"A mi me dijeron que venía a escribir cuentos". Así me contestó Mario Andrés Medina Rojas cuando le pregunté, qué le habían contado en el colegio acerca de este encuentro en la biblioteca del colegio Paulo VI.


Mario Andrés Moreno



Mario Andrés y otros chicos, llegaron de instituciones como : Remedios Solano, Monte Alvernia, José Agustín, Eloy Hernández y Paulo VI en la Guajira, para cumplir esta cita con el Concurso Nacional de Cuento RCN & Ministerio de Educación Nacional. 




A estos chicos los llevamos primero, a un viaje a través de las aventuras del El increíble niño come libros y  Mr. Morris y los fantásticos libros voladores para descubrir cómo la lectura y la escritura pueden transformar nuestro mundo.

Con "El increíble niño come libros" aprendimos que es mejor leer libros que comérselos, como le ocurría a Ernesto, el protagonista de esta historia, que al final entendió que podía alcanzar su meta de ser muy inteligente leyendo, aunque de vez en cuando mordisqueaba algún libro.

Con "Mr. Morris y los increíbles libros voladores", llegamos a un mundo en el que los libros le daban sentido a la vida de las personas y los llevaban de ser personajes apagados a convertirse en seres llenos de color.

Los niños concluyeron entonces, que al igual que a los personajes de estas historias, leer y escribir funcionan para cambiar vidas y enriquecerlas con todo lo que nos ofrecen los textos.

Recurrimos luego al corto animado For the birds,  para empezar a identificar que las historias son también una secuencia de imágenes y que recurrimos a las palabras para plasmar esas secuencias que se crean en nuestra cabeza. 

¿Qué pasaría entonces, si a partir de unas imágenes sin aparente conexión nos pidieran escribir una historia?






Este fue uno de los ejercicios propuestos, en el que los niños aplicaron toda su imaginación para escribir la historia de otros chicos como ellos, a los que veían : jugando en un parque, en la orilla de un río, comiendo un pastel, leyendo en una biblioteca, descansando en un jardín, soñando, entre otras imágenes que debían organizar para llegar a contar de acuerdo a la secuencia escogida, lo que le ocurría a estos personajes.






De la experiencia resultaron textos como estos :

     
     Rompiendo la rutina

"La verdad, pensando hoy por la mañana, me di cuenta de lo cansada que me encontraba y decidí tomar un relax en la zona verde del colegio, en compañía de mis amigos, para decidir qué haríamos por la tarde.
Primero salimos e hicimos un ponqué, pero luego de esto, nos dimos cuenta que era una mejor idea ir al centro comercial a tomarnos fotos y comer un helado. Al llegar allá nos llevamos una grata sorpresa, cuando pasamos por la sección de los libros nos encontramos con los demás y la pasamos aún mejor."


     Una tarde divertida

"En una tarde, cuando se ocultó el sol, nos citamos todos los compañeros de estudio para divertirnos un rato y compartir un momento entre amigos, donde todos hablaríamos de cosas que nos gustan.
Luego nos vinimos hacia la plaza del pueblo, donde realizamos todo lo planeado. Aprovechamos para jugar y pasar un buen momento entre compañeros. Luego nos dirigimos hacia la biblioteca, para leer y comentar entre amigos sobre las lecturas. Después cuando cruzábamos por el puente, nos encontramos con otros amigos, los cuales nos invitaron a comer pastel. Luego nos dirigimos hacia el muelle a ver los barcos que cruzaban y disfrutar el atardecer."


Luego nos sumergimos en el mundo de Ambrose Bierce y su cuento Una noche de verano para asustar a los participantes, pero ninguno de ellos se dejó impresionar por el negro Jess , que en una noche oscura de tormenta, se dedica a sacar un cadáver de su tumba. 

Es al pobre Henry Armstrong a quien Jess saca de su descanso eterno para cumplir el trabajo que le han encomendado dos jóvenes estudiantes de medicina. Ni el cementerio, ni el rayo que cae sobre Armstrong y hace que se siente de repente, logrando que los estudiantes  de medicina salgan despavoridos en la historia, asustó a los chicos de la Guajira.   

Al terminar de leer este cuento de Bierce, Leandro Oñate preguntó si lo escribiríamos de nuevo. Algo así, le dije. 

Leandro Oñate
Con este texto le propusimos a los chicos que nos contarán lo que les había gustado del mismo. También lo que no les gustaba y que simplemente lo borrarán de la historia, reemplazándolo por otra situación. 

Así lo hicieron y crearon nuevas situaciones como estas : 


Una noche de terror

"Luego que los estudiantes llevaron a Henry Armstrong al colegio, llegó un señor y pidió una explicación de que hacía ese cuerpo ahí. Cuando los estudiantes le estaban contando al señor, el cuerpo de Henry Amstrong se sentó sobre la mesa en la que estaba extendido y todos salieron corriendo asustados, excepto Jess, que no le temía a nada."

El muerto viviente
"Luego sacaron a Henry Armstrong del ataúd y lo llevaron al centro de disección para investigar sobre sus órganos y cuando lo iban a abrir, Henry despertó y les preguntó: ¿qué quieren hacer conmigo? Y ellos quedaron asombrados con todo lo que había pasado y quedaron inmóviles al ver que Henry les habló."


Al final de la primera sesión, Mario Andrés se fue muy contento, porque había escrito dos historias, aunque el es un escritor de cuentos y ya tiene uno de tres páginas de extensión listo.
A Gisell del municipio de Papayal y que estuvo en el segundo grupo de estudiantes con el que trabajamos, la recuerdo mucho, porque desde que empezamos la sesión y les pregunté que era eso de los cuentos que venían a escribir, me dijo que eran narraciones en los cuales intervenían personajes, un ambiente, un narrador y muchos otros elementos necesarios para contar una historia.
Así que con Gisell y sus compañeros la sesión fue muy veloz, porque trabajan con su profesora Clara Inés Lobos en el género de cuento. Son expertos en el tema y con una sola frase son capaces de construir un universo de posibilidades. 
Al final de la tarde los chicos se despidieron con la ilusión de seguir aprendiendo a escribir cuentos para participar en el Concurso Nacional de Cuento RCN. 
Para mí, ellos saben bien como hacerlo. Son narradores increíbles, capaces de sorprenderte a cada segundo porque tienen una fuente inagotable de ideas : su imaginación, que vuela muy alto en los municipios de la Guajira.








Colombia Cuenta con los docentes en la Guajira

El pasado 17 de agosto se realizó la primera sesión de Talleres del Concurso Nacional de Cuento RCN & Ministerio de Eduación Nacional en el departamento de la Guajira. 

Nos encontramos con 57 docentes y 41 estudiantes en la biblioteca del Colegio Paulo VI, ubicado en el municipio de Barrancas, para hablar sobre el Concurso Nacional de Cuento, sus herramientas, recursos en la web y todas las posibilidades que implica esta dinámica de escribir y leer el país desde el año 2007 a través de Colombia Cuenta. 

Con los docentes hablamos además de temas como: el docente como lector y escritor. Para ello recurrimos a ejercicios de escritura creativa que los invitaban a desarrollar de  forma diferente estos procesos, apuntando principalmente a ver la escritura y la lectura como actividades sencillas, que se enriquecen con todo lo que nos rodea y con las cuales es posible partir de elementos cotidianos para generar historias.


Grupo de docentes en la Biblioteca del Colegio Paulo VI

Todo es susceptible de transformarse en un cuento, sólo hace falta poner la imaginación a jugar como veíamos en algunos mincuentos : narraciones breves que en pocas líneas nos atrapan y proponen inquietudes al lector. Así con textos como Página Asesina de Julio Cortázar, Mensaje de Thomas Bailey Aldrich, Sueño de la mariposa de Chuang Tzu, El sueño del rey de Lewis Carroll, Lo timó de Anton Chejov; nos fuimos introduciendo en el mundo de los cuentos y lo que sus autores nos quieren transmitir.

Llegamos también a las Instrucciones para llorar de Julio Cortázar y vimos como es posible construir a partir de un acto tan sencillo y común como llorar, toda una serie de situaciones que según Cortázar corresponden a la forma correcta de hacerlo. 

Los docentes imaginaron entonces, todo tipo de instrucciones con el modelo Cortazariano y surgieron entre otras : instrucciones para hacer una flor, instrucciones para comer mocos duros, instrucciones para leer, instrucciones para contestar un celular en clases, instrucciones para el uso del celular, instrucciones para dormir, instrucciones para dar un abrazo,instrucciones para comer y recomendaciones para dormir.


Docente compartiendo las "Instrucciones para leer"


Veamos que se necesita para dar un abrazo según Luis Gutiérrez :

                                     Instrucciones para dar un abrazo

Luis Gutiérrez leyendo las "Instrucciones para dar un abrazo"


"Pensando en lo alejado que está mi vecino y con el intenso sentimiento que tengo por acercarme a esa persona, presentaré la forma correcta de abrazar. Entiendo por abrazo, la extensión de mis extremidades superiores alrededor del individuo motivador de este. Esto debe ir acompañado por una aceleración del corazón, producido por el éxtasis del encuentro.
Luego, apriételo como si fueran garras de oso. Si no está acostumbrado a ello, piense en ese día cuando iba bajando por la ladera de la montaña aferrado a la virgen, o cuando por culpa de la creciente se sostuvo de esa provisional rama que lo llevó a la orilla.
Duración de un abrazo: lo necesario para compartir el sentimiento que lo provoca."


También entablamos un diálogo con Héctor Abad Faciolince y un fragmento de Un poema en el bolsillo para meternos en la piel de un hijo que encuentra a su padre muerto en una calle de Medellín en el año 1987. 


De esta experiencia surgieron varias cartas, en las que los docentes, imaginando que eran ese niño de la historia de Faciolince, se dedicaron a recrear las posibles causas de la muerte del padre.

Miremos algunos de esos textos : 

     Carta a un hijo 
"Querido hijo:
Ha pasado ya tanto tiempo desde la última vez que nos vimos. Tanto tiempo que ya ni recuerdo cuanto. Sólo sé que nos haces mucha falta y que lamento profundamente que no estemos juntos y poder decirte cuanto significas para mí.
Es absurdo como los seres humanos valoramos las cosas cuando ya no las tenemos. Ahora que ya no estás conmigo, añoro decirte cuanto te amo, cuan importante eres para mí y lo feliz que era yo a tu lado.
La vida quiso que no separáramos, y hoy  cuando siento que mi vida corre peligro, no quisiera irme al más allá, sin que supieras de mi sentimiento, sin que supieras que eres lo más importante en mi vida.
Te amo,
Tu papá"


Carta en el bolsillo de un padre muerto
"Hijo, el tiempo no nos permitió despedirnos. Te pido perdón por no haber confiado en ti y decirte lo que me estaba pasando últimamente. Son tantas cosas que he hecho que no sé por dónde empezar. Últimamente he estado delinquiendo para poder sobrevivir y ayudarte, para que tú seas alguien en la vida, porque todas mis esperanzas están puestas en ti; sólo te pido que me perdones, que me comprendas y que luches por alcanzar tus metas.
Para cuando leas esta carta, quizás ya no estaré en este mundo. 
Pídele mucho a Dios por mi alma,
Tu padre"



También compartimos con los docentes, algunas estrategias que pueden emplear en el aula para acercar a los estudiantes a la lectura y a la escritura, proponiéndolos como procesos divertidos, en los que es posible, como en los ejercicios realizados durante la sesión, partir de un texto, su análisis e interpretación para generar una nueva historia. 




Para la próxima sesión que se realizará el 19 de septiembre, nos encontraremos con nuevos textos desarrollados por los docentes a partir de varios inicios de cuentos de B39 Antología de Cuento Latinoamericano. El reto es escribir un nuevo inicio siguiendo el modelo de cada escritor o continuar la historia que allí se plantea. 

De esta forma, Colombia Cuenta en la Guajira, a través de los talleres del Concurso Nacional de Cuento RCN & Ministerio de Educación Nacional. Aún faltan dos talleres más, así que las historias seguirán llegando de manos de docentes y estudiantes a este blog. 


sábado, 1 de septiembre de 2012

De nubes, cometas e historias

Las nubes son un misterio. Aparecen en el cielo y juegan a tener miles de formas que no podemos alcanzar. Están allá, tan arriba, que sólo podemos contemplarlas y empezar a tejer en nuestra mente toda clase de teorías acerca de lo que representan o lo que traen dependiendo de su color. 

Una danza de nubes grises en la carretera, nos hace suponer que se acerca la lluvia. Un cielo azul, con nubes blancas que viajan suspendidas en el firmamento, puede ser sinónimo de un día soleado y alegre. No lo sabemos con exactitud, pero la imaginación no tiene límites y eso lo saben  ellas. Las nubes siempre están ahí, esperando que las toquemos de vez en cuando con nuestros ojos. 

Así son las historias, andan por todos lados en busca de alguien que les de forma, las interprete y las ponga a volar, como las cometas que atraviesan ese cielo inmenso donde viven las nubes. Las historias hacen todo para que las veamos: a veces ríen sin parar, saltan charcos, suben a los buses, cantan en la madrugada, comen hamburguesas, se bañan con la lluvia, se derriten en un día soleado, se duermen con el ruido de las olas del mar y se ha sabido de algunas que hasta flotan en él. 

Este blog es una alternativa para llegar a ellas y tocarlas. Un invitación del Concurso Nacional de Cuento RCN & Ministerio de Educación Nacional a que no te quedes como espectador. Suelta el hilo y deja que las ideas se eleven tan alto como quieras, tan lejos como sea posible. Dale forma a tus nubes, a esas historias que esperan por ti. Ponlas a volar en un nuevo paisaje, el que puedes crear constantemente con ayuda de la ficción.